Necrosis
Morir es fácil, estar muerto no tanto, hay que caminar como si se tuviera rumbo, hablar como si existiese algún propósito y buscar entre las sombras, o entre los rostros aun iluminados de las personas algo, cualquier cosa, para perseguirla por el eterno resto de la inexistencia. Es como estar vivo, pero nadie te puede ver, nadie te puede escuchar, a nadie le puedes importar; para las personas vivas no eres más que un doloroso recuerdo y un corto ventarrón helado, no puedes causar más que lágrimas y escalofrios, no puedes acariciar a tus seres queridos, ni hacerles saber que estás con ellos. Y así ha sido mi muerte, lenta, oscura y absurda; solitaria, helada y errante; lenta, como las aguas de un pantano estancado.
He vuelto a mi casa un par de veces, no puedo estar ahí prolongadamente, sé que cuando visito a mi mujer y a mi hijos, y ellos ven las hoajs otoñales levantarse por el frígido viento, no pueden evitar sentir con gran dolor ese vacío en su corazón. Duele, duele como una bala en mi pecho abandonado, o como el corazón obstruído que me trajo a esta situación. Puedo verlos y ellos no me ven, no puedo decirles cuanto los extraño, ni puedo acercarme, pues solo hincharía más sus ojos ya muy cansados.
Extraño a mi mujer, ella fue la razón de mi existencia, me parte el alma -si es que aun conservo algo que pueda ser llamado así- ver como ella insiste en asumir la culpa de esta amarga tragedia. ¡La culpa fue toda y solo mía! Ella me llevó al hospital, apenas me notó un poco extraño, me acompañó cada día y cada noche en ese antro de muerte. Si de algo ha sido responsable ella ha sido de darme alas y devolverme las ganas de vivir. Ella no es médico, no podría haber previsto este mal arterial.
Jamás me perdonaré por haber sido tan egocéntrico y haber abandonado con este fallecimiento a mis amadas creaturitas. Ahora habrán de crecer sin padre y tan solo con una madre abrumada por responsabilidades. ¿Quién los llevará al parque, les ayudará con sus tareas y escuchará sus historias? Caminarán solo en el crepúsculo, sintiendo que quizás el magnánimo vacío que sienten en su tórax, era el vacío que mi corazón necesitaba. Pero ellos deberían saber que los infantes como ellos solo podrán ser culpables de causar felicidad, y ellos más que nadie.
Yo me preparaba para salir de mi casa mientras mi hermosa mujer me reprendía por llegar siempre tan tarde del trabajo; mis pichoncillos a causa de la envidia y la destrucción despertadas por un pequeño juguete. Me disponía a visitar a los amigos que no había podido encontrar en varios meses por culpa de compromisos laborales y de mi infantil paternidad. Necesitaba un descanso de tantos gráficos, ávidamente. Ingerimos grandes cantidades de grasa, alcohol y colesterol, como en este grande país es acostumbrado. Mi corazón, poco reposado, no resistió y se rindió, los aullidos azules y rojos fueron rápidos, pero mi cerebro decidió unirse a las vacaciones de mi pecho.
«¡Derrame, derrame, derrame!» gritaban por los pasillos, los aparatos electrónicos gritaban con gran pasión y mi triste familia no podía hacer más que llorar impotente. Las luces se apagaron en el hospital, todas menos una, mi operación duró 20 horas, los mejores médicos intervinieron, pero todo fue inútil. A las 5:30 Am comenzaron los ríos dolorosos y salados, mientras yo me sublimaba y trataba con todas mis fuerzas desaparecidas de anclarme a mi banal ser. Mas fue inútil, todo había terminado.
Hoy volví a la casa, está tan negra aun… La visita no alegraba a mi amada, su tía en hábitos relicarios no hace más que acordarle del dolor.
- Olvídalo, olvídalo ya- Le dice la quincuagenaria.
- Tienes razón- le responde mi conocedora esposa- debería olvidar, de una buena vez, él ya no es más que polvo disperso.
Ella siempre fue tan sabia, debe tener razón, yo no soy más que polvo en el aire
…




Wuao…polvo eres…
Comment por RaGa — Thursday, 16 March 2006 @ 10:13 PM
Mierda. Duro muy duro.
Pasado viejo. Muy bueno.
Comment por el_Dani — Friday, 17 March 2006 @ 1:23 AM
se da garra hombre, muy bacano !! sin palabras
Comment por Piescha — Friday, 17 March 2006 @ 1:25 AM
Muy fuerte y profundo. Gracias por tu visita. Un abrazo.
Comment por vylia — Saturday, 18 March 2006 @ 8:27 PM
Me sigue impresionando tu sensibilidad. Eres capa z de ponerte en los pantalones de hombres tan diferentes a ti… simplemente es fascinante.
No comprendí muy bien las líneas del regaño de la esposa y los niños jugando.
…y otra cosita, me mudé. Aquí está la nueva dirección.
Comment por licuc — Saturday, 18 March 2006 @ 11:14 PM
hola pipo soi maria j y mi ma esta al lado mio.ella dise que ni los escritores ni los ombres casados asen ofisio en la casa,por eso les rinde tanto.sin embargo piensas bien,falta la practica de la vida. “y yo digo que no entendi nada de lo que me dicto mi ma pero bueno chao” te queremos mucho pipo que le vas a regalar a negra?
Comment por POL — Monday, 20 March 2006 @ 2:01 AM