Random Image

el rinconcito de POL

Monday, 27 March 2006

La Pena.

Enclochado en: Uncategorized

Yo lo veía postrado en la esquina, mientras él me veía impasible, calmado, indiferente. Entre su larga barba gris se escondía una fachada que denotaba la sabiduría de un hombre que ha caminado largo por la vida. Sus ojos mostraban la furia y el ímpetu de un espíritu aún joven; su nariz, ya muy desgastada, daba a entender la agudeza de sus sentidos, al menos la agudeza de algún tiempo; su boca envejecida y calmada me contaba la historia de sus largas tertulias y sus gritos furibundos de tiempos pasados. Vi sus protestas, vi sus rebeliones, vi como se fue demacrando por su abuso de libertad. Estaba distenso en ese reclusorio gélido, regado por la pared y el suelo, soportando su cuerpo en cualquier cosa que lo sostuviera. No parecía importarle nada más, su sabiduría salía a flote, conocía su destino.
Mi presencia lo incomodaba y lo molestaba, lo podía notar en su expresión casi muerta. Ni se dignaba a voltear su mirada mientras me paseaba por su celda llena de cal, de musgo, de frío y de concreto. Yo recorría su limitada libertad espacial y él, inamovible, miraba firmemente algún punto del piso, alguna de las rajas probablemente, quizás pensando en todas las acciones que lo habían traído a esta situación. No le importaba si yo caminaba o saltaba, o si quizás me avalanzaba hacia él, sabía que ya nada tenía sentido, su indetenible fin lo acechaba.
Decidí arriesgarme y buscar conversación, quizás eso me hubiese dado alguna forma para soportar la irracionalidad de este encierro. Le pregunté levemente sobre su condena:
- ¿Oye, amigo, qué hace un buen hombre como tú en esta esquina del infortunio?
Pero el anciano no musitó palabra, no se movió, nisiquiera mostró alguna seña de estar vivo. «Debe estar sordo», pensé por un instante, sin embargo, no pensaba rendirme con tal facilidad.
Insistí:
- Estoy seguro que un hombre noble y sabio, como me parece ser usted, solo puede estar condenado a esta terrible suerte a causa de algún viejo malentendido con esas castas opresoras de nuestro gobierno injusto, o en su defecto, con uno de los representantes de nuestra patética “actualidad nacional”.
Y entonces, silencio, quietud, el viejo parecía haber expirado. Estaba seguro que un hombre como él no podría resistirse a entrar en uno de esos candentes debates políticos, pero él parecía haber abandonado todo, irse purificando de estos asuntos terrestres. No pensaba rendirme con tal facilidad, cada hombre tiene su amor en vida y no he conocido el que soporte no hablar de ella.
- ¿No ha conocido usted alguno de esos ángeles que suelen habitar nuestros terruños? ¿No conoce la inmensa ternura de la que son capaces? ¿No se le infla el corazón por algún serafín? Ese ardor podría llevar al homicidio a alguien, se lo digo como un experto.- le dije, elocuentemente.
- Tú bien sabes que uno de esos ángeles sí conozco, yo te lo enseñé una vez, y bien sabes también que no me lo merezco.- fue su respuesta extraña.
- ¿Yo bien sé? ¡Je, je! Si apenas nos conocemos amigo mio, ¿cómo es eso posible?
- Eres un desmemoriado, lo sé.
- Señor, usted me extraña, pero me alegra en esta cruel noche sin estrellas -le dije entre carcajadas- déjeme presentarme, John de la Prada, reo número 160904, como bien puede ver en esta plaquita que me asignaron.
- Ciego no soy y ese número lo sé de memoria, John… ¿John? qué nombre tan exótico ha dispuesto tu creador, lo cambiaré por “Juan”, he decidido que no me gustan los extranjerismos.
- Bien, llámame como quieras hermano, mas explícame, ¿cómo es que tu masa encefálica ya ha logrado aprender este número insulso?
- Es un número especial, aunque pienso reemplazarlo, por una fórmula de Pitágoras quizás, tendría más sentido.
Las palabras del anciano, que aún rehusaba a moverse o a dirigirme la mirada una vez más, me desconcertaban, pero aumentaban una a una mi ávida curiosidad.
- Dime buen hombre- quise inferir- ¿Cuál es el sentido de la vida para ti? ¿Cómo se podría reflejar en un número?
- Ah, curiosidad, lo recuerdo bien.
- ¿Qué recuerdas bien?
Esta pregunta llevó a una respuesta que hizo que, progresivamente, el poco sentido que le quedaba a esta historia, se fuera desvaneciendo, poco a poco, hasta recaer en la irracionalidad más absurda.
- ¡Tú estabas ahí desmemoriado! No sé porque te quité esa memoria prodigiosa con la que habías nacido; Tú estabas, lo recuerdo, yo sí, ¿cómo no podrías estar en tu propio nacimiento? esperaba que lo recordaras, pero no logré darte tanto selenio en tu cabeza…
- ¿De qué hablas anciano-inquirí preocupado.
- Tú ya lo deberías saber, te quise dar alas, pero los humanos no vuelan, como Ícaro se derrumban al mar, entonces tuve que quitártelas y darte un ángel. Mas yo no merezco tener un ángel, he pecado, he pecado, hijo, no merezco un ángel, ni en mi imaginación. No tuve más opción que hacerte un héroe humano y curioso, por la sabiduría universal, o por cualquier cosa en general (solo por darte alguna característica), y darte una amada, por la cual luchar, por la cual vivir tus aventuras. Por eso recuerdo tu curiosidad.
- Tus palabras me asustan, hombre viejo, mas solo debes estar senil.-quise desesperadamente cambiar de tema, pues su frialdad y su firmeza al hablar, entiesaban mi corazón- Aún así, no has satisfecho mi curiosidad de la qué tanto hablas, dime, te lo ruego, ¿qué haces aquí?
- Ya lo sabes, tan bien como yo, o quizás mejor… Mas bien dime Juan, ¿por qué se te ocurrió aparecerte ahora, en este antro del demonio y a esta hora de Belcebú? ¿Por qué no me dejas ir en paz?
- ¿¡Qué palabras musitas anciano!?
- Te he preguntado sobre la razón de tu presencia en este endemoniado lugar.
- Pues, yo no lo sé, aquí desperté, hace un tiempo y te vi. Pensaba que si lograba averiguar la razón de tu presencia, entendería la razón de la mia.
- Estás desquiciado, tú no me puedes ver, solo yo a ti, ¿por qué pretendes ser más de lo que eres? ¿por qué pretendes encontrar una razón para tu existir? ¿Tratas acaso de encontrarle sentido a la vida? Pues ríndete, no hay ninguno.
Con estas palabras extrañas, desató la ira de mi corazón, despertando mi deseo de luchar, de lograr proezas heróicas, combatí entonces contra su escepticismo:
- ¿Y este corazón? ¿Y esta sangre roja que lo percorre y que fluye por mis venas? ¿No son motivo para existir? Viejo, entiende, la existencia es amor, es lucha por sentir, es un contínuo aprendizaje, es sufrimiento, sufrimiento necesario, pues es lo que te hace ver la belleza de la vida.
- Ya lo sé, insolente, yo te lo enseñé todo.
- ¿De qué hablas viejo del demonio? ¿Cómo pretendes haberme moldeado y aleccionado si nunca nos habíamos encontrado?
- ¡Tú calla, tú no existes! -dijo con furia el viejo decrépito- Solo yo te creé, naciste de mi imaginación y pretendí darte lo que yo nunca tuve, alas y un ángel, pero fue imposible, como ya lo sabes. Te maté, pues me fuiste inútil, solo colaboraste a mi derrumbe próspero. Ahora vuelves, cuando no podrías ser más inoportuno, déjame morir en paz, lárgate, ¡lárgate demonio! Mi hora se acerca, tú no eres ni un fantasma, no deberías tener problemas atravesando la pared, cruza esos barrotes y no vuelvas más. ¿O acaso fui un morboso al crearte y quieres ver la muerte de tu progenitor? Vete, vete ya.

Unos días después de todo este coloquio extraño, no hace mucho, un tribunal de policías vino a la celda y se llevó al pobre viejo, los comandantes recitaron su número- en la cárcel, nadie tiene nombre- “880903″, y lo condujeron a su hora. Yo no me he atrevido a cruzar la pared, ni a pasar los barrotes, apenas he estirado una mano. Prefiero quedarme con los desdichados que llegan, esperando que algún otro me vea y se digne a hablarme, temiendo, que si cruzo el muro, moriré deshecho por la brisa.

4 Comments »

The URI to TrackBack this entry is: http://elrinconcitodepol.blogsome.com/2006/03/27/la-pena/trackback/

  1. Gracias por tu visita. Este post que has puesto me ha gustado mucho, deja un hálito de pesadumbre y una enseñanza de vida. Un abrazo.

    Comment por vylia — Tuesday, 28 March 2006 @ 2:33 AM

  2. Reunión Blogger la invitación abierta una buena ocasión para trascender el teclado y el monitor. Sábado 1ro. de Abril 8:00 p.m. en Luvina Libros cra 5 No. 26A-06. Tel. 2844157 Pasa la voz!!!!

    Comment por Annie — Tuesday, 28 March 2006 @ 5:50 PM

  3. algo unamuniano con pirandelesco… jejeje bacano el post

    Comment por Piescha — Tuesday, 28 March 2006 @ 11:37 PM

  4. En algunos apartes suenas como un gran escritor, bueno ya lo eres, pensaba en los ya editados pero no importa, es que se siente un aire a obra universal, a verdades trascendentales en tus líneas…
    Espero poder conocerte el sábado.

    Comment por licuc — Wednesday, 29 March 2006 @ 10:02 PM

RSS feed for comments on this post.

Regálame tu sabiduría

Line and paragraph breaks automatic, e-mail address never displayed, HTML allowed: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <code> <em> <i> <strike> <strong>























Get free blog up and running in minutes with Blogsome | Theme designs available here