3-La Guardia
Se acercan ágiles, me alcanzan prístinos, me atrapan frágil. Me enjaulan en mi destino, me someten a su deseo, me limitan a su voluntad, me tratan con terquedad. Me pierdo, me pierdo, por segundos, por minutos por horas. Despierto desconcertado en una jaula por donde muchos han pasado y salir vivo ninguno habrá logrado. Es su famosa fortaleza, nisiquiera mi destreza me salvaría de esta bajeza. Me arrestan, me mezclan con nazistas, matemáticos y artistas como si hubiese alguna arista. Me maltratan, me encasillan, me atan y me ensillan.
Se acercan, me torturan, me interrogan, me lo merezco, me obturan, me derogan, buscan parentescos. Soy un miserable, la he abandonado, ya dos veces le he fallado; juegan con mi mente inestable, me pierdo, me pierdo, por segundos, por minutos, quizás por meses. Me despierto entonces entre decenas de extrañas teces, mis cuerdas ahora tocan un tono melancólico que anuncia mi trágico castigo lógico. Me muero lento, como esta canción que me recuerda el complejo sistema de penas que tendré que pagar por causar tantas miserias.
…For a minute there, I lost myself, I lost myself…



