Ateo
Ateo(p)
En el principio era el verbo
y el verbo estaba con Dios
y el verbo fue el mismo Dios.
El poeta llegó primero
y el poeta estaba con Dios
y el poeta fue el mismo Dios.
Todo pobló con su voz
y su voz llegó despacio
y el mundo llegó despacio.
Él lo llenó todo de amor
y ese amor de mercenarios
y a ese mundo de mercenarios.
Cruzaron por varios años
la Tierra al ir recreando
palabras que iban creando.
Y esas palabras, por los años,
fueron creando nuevos bandos
y la discordia recreando.
O, bien, fueron avivando
de las almas poco vivas
el calor de brasas vivas.
Así que el verbo fue quemando,
dio cenizas muertas por vivas
y maderas rojas, tan vivas.
Y las palabras divinas
pronunciaron con sarcasmo.
Nació el mundo con sarcasmo.



